A diferencia de en 2015 y 2016 no aparecen grupos yihadistas organizados como los que atacaron el Bataclan de París y el aeropuerto de Bruselas. Pero hay temor por el accionar de los “lobos solitarios”, difíciles de detectar.
A diferencia de en 2015 y 2016 no aparecen grupos yihadistas organizados como los que atacaron el Bataclan de París y el aeropuerto de Bruselas. Pero hay temor por el accionar de los “lobos solitarios”, difíciles de detectar.
